domingo 5 de diciembre de 2010
03:28 a.m.
Las inconsistencias de la materia. El cambio. Los eclipses de luna bajo el terciopelo de la oscuridad hecha ruta. Un paso más en el camino, dos, mil. El cielo no para de gritar, el mar ruge y la tierra llora. Y el tiempo mentiroso, que no se detiene, que juega sucio. Me cepillo los dientes y pienso; saboreando metáforas en canciones cristalizadas en medio de flores azules e inodoras; irónicamente. Las calles se llenan de gente que no entiende, pero tampoco se esfuerza por hacerlo; mientras tanto las palomas siguen cagando los bancos de los parques y los árboles siguen contando historias. La brújula. El norte. Nada pareció nunca tan ineluctable. La brisa y el cielo, el arcoíris incompleto. Me lanzó al vacío calcando imágenes mientras el viento me aprisiona, quiero encontrar el Helicón. Cierro los ojos para no hacerlos víctimas del viento y pienso. Victoriosa lasitud; el paso de las horas es una burla.
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