Déjame dudar para imaginarme en un lugar sin asfalto,
para no recordar que mientras escribo estas letras a mis
hermanos los estan bombardeando.
Déjame imaginarme un cielo limpo, y abajo niños sonriendo
sobre tiovivos,
Déjame olvidarme de que hay humo en el aire que respiro.
Las calles se inundan de malos pensamientos,
flotan como nubes contagiando cabezas,
que ya no comparten, solo insultan, juzgan y condenan.
Qué triste que ahora parezca natural, que haya hombres
que tiren balas, lanzadas al azar.
Y en medio de bombas, minas y casas en ruinas
los corazones se nos van quedando sin vitaminas,
los ojos cegados por los complotados medios que no
muestran más que dinero y sexo.
Reemplazamos un abrazo por un guiño engañoso,
pues el mundo parece pequeño a nuestros ojos.
Plagados de inconciencia, enfermos de avaricia,
déjame imaginarme que es larga la lista,
de quienes vivimos llorando hacia adentro,
acompañando a nuestra tierra, en cada lamento.
Hay niños con hambre y americanos obesos,
hay ignorancia y pocos argumentos. Nos quieren
silenciar, y hacer lobotomías para que no pensemos
quieren controlar nuestras vidas.
La luz de mi alma está débil, en cualquier momento se
apaga, ya no se soporta tanta intolerancia.
En la calle los niños ya no juegan a las escondidas,
roban y se drogan, hay trueques de mercancías.
Ya no vendemos objetos, nos vendemos a nosotros mismos
entregando nuestros esfuerzos, esclavos del
capitalismo; la gente de arriba nos roba nuestros ideales,
nos dan mala fama, nos tratan como animales.
En medio de las alianzas, que la corrupción bendice
hay gente durmiendo en la calle, les robaron sus bienes
raíces; ya no se sabe si el ministerio, o la procuraduría,
el senado, la cámara, se tapan con la misma cobija.
Ya no hay quién controle ni a los mismos policías, abusan
de su poder, los hace creer grandes su autonomía,
se alían con bandidos, amigos de Don Pepito,
primo del alcalde, suegro del exconvicto,
que con polvito blanco y espejitos, los compró
de a uno pero toditos.
Tiene la colección: El abogado, el juez, el coronel,
el teniente, el cura, la puta y hasta la mujer del presidente.
Le lavamos las manos con nuestros impuestos, y mientras
tanto menos niños pueden ir al colegio.
La tierra nos castiga, nos grita EGOISTAS
pero el ego es un monstruo que va aplastando vidas,
a muchos de corbata los desposó narciso,
pero también los volvió miopes de los ojos y de los oidos.
Escuchan lo que quieren, son amigos por conveniencia,
se olvidaron del cariño, son personas huecas.
Trabajamos sin ganas, pero hacemos horas extras,
para ver si así llegamos a pagar las deudas,
les entregamos nuestro tiempo, los ricos se hacen mas ricos,
somos víctimas del sistema, maldito autoritarismo.
La igualdad se quedó en palabras,
siempre alguno es mejor que otro,
nos califican por nuestra pinta
¿Qué marca son tus zapatillas?
Saquémonos de la cabeza toda esa basura,
en este mundo la moral la imponen las dictaduras,
Creamos dos masacres, vamos por la tercera,
el universo nos advierte que vamos para la hoguera,
pero nadie hace caso, porque a todos les da lo mismo,
estamos dominados, parece el oscurantismo.
Déjame imaginarme que lo que veo es una maravilla,
que es otra, la realidad de nuestras vidas.
Déjame pensar que dentro de poco tiempo,
abriré los ojos y veré que era solo un sueño.
El sueño que siempre tuve, que se volvió pesadilla,
abramos nuestras cabezas, no vivamos más de mentiras.

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